El primer paso es realizar una limpieza regular para eliminar residuos de productos almacenados y evitar la acumulación de suciedad, que puede generar bacterias o afectar la eficiencia térmica de la cámara.
Las juntas de expansión pueden deteriorarse con el tiempo debido al frío y al constante movimiento de cargas como lo muestra la imagen n° 01. Si se detectan grietas o daños, es importante repararlas de inmediato para evitar filtraciones de humedad y garantizar un buen aislamiento.
Es recomendable realizar inspecciones regulares para asegurar que el piso no esté desgastado o resbaloso. Esto incluye revisar si el revestimiento está intacto y si no hay desgaste en áreas de alto tránsito. El desgaste puede comprometer la seguridad y la eficiencia térmica, por lo que, si es necesario, se deben aplicar nuevas capas de revestimiento antideslizante.
Por último, la aplicación de un sellador o recubrimiento de protección puede prolongar la vida útil del piso y mejorar su resistencia al frío y a las cargas. Es importante realizar un mantenimiento preventivo para evitar reparaciones costosas y asegurar que la cámara frigorífica siga funcionando de manera óptima.
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